Hoy se suele discutir mucho si conviene ir por la cordillera (San Martín de los Andes, Bariloche, El Bolsón, Esquel) y luego pasar hacia el Atlántico (por rutas 40, 67 y 25) llegando hasta Trelew y Pto. Madryn para ir hacia el norte (por la teoría de los vientos de cola) o en cambio, hacerlo desde el este hacia el oeste (como verán en mi relato).
Lo único que considero que juega en favor de esta última opción, es que uno va de menor a mayor, recorriendo los paisajes y descubriendo unos mejor que el otro. Porque si vemos primero San Martín, los Siete Lagos y Bariloche, todo lo que viene después, es como un menor encanto de bellezas naturales.
Una cosa más. Como tengo problemas de fotografías y el escaner en este momento tengo dificultades, no subo ninguna, pero se las debo y apenas se soluciones, me ocuparé de ponerlas para graficar este informe.
EL SUR TAMBIÉN EXISTE (1ª. parte)
Este es uno de los archivos que relata nuestro primer viaje por la parte norte de la Patagonia, utilizando un vehículo naftero y un trailer Delta carpa (denominado abanico).


Un mes y algo así como 6000 kms recorridos, nos permitieron conocer por primera vez Bahía Blanca, el Fortín Mercedes, Carmen de Patagones, Viedma, San Antonio Oeste (Las Grutas), Puerto Madryn, Trelew, Rawson, dique Florentino Ameghino, Esquel, El Bolsón, Bariloche, regresando por El Chocón, Cipolletti, Gral. Roca, Carhué para regresar a Buenos Aires.
Salimos de Baires por la ruta 3 y pasamos por los ACA de Gorchs y Azul. Tomamos por la ruta 76 y más adelante por la 51 pasando por Cnel. Pringles y luego comenzamos a divisar las Sierras de la Ventana, Casi a las 18 cruzábamos el arroyo El Divisorio y cuando llegamos a Bahía Blanca, nos alojamos en un camping llamado “Cala Gogó” un hermoso lugar que hace tiempo ha dejado esa actividad.
Nos quedamos en Bahia dos días, para recorrer y conocerla. Luego retomamos el camino y yendo hacia Viedma, paramos en la reconstrucciòn del Fortín Mercedes, vimos el museo y la Iglesia y seguimos viaje por una ruta solitaria y bastante desierta.



Pasamos por Carmen de Patagones y cuando cruzamos el Río Negro e ingresamos en la provincia homónima, nos alojamos en el camping municipal que se encuentra a la vera de dicho río.
Retomamos al día siguiente con un día de mucho calor e ingresamos al Depto. San Antonio y al rato divisamos el mar en el Golfo San Matías y desde lo alto, se puede apreciar sus contornos, que pareciese que se mira “un mapa” en vivo y en directo.

Llegamos a Las Grutas y nos alojamos en el Camping La Entrada y nos fuimos a descansar temprano. Al día siguiente fuimos a un balneario del centro y nos pudimos meter en sus aguas celestes, cristalinas y muy cálidas.


Durante el día se puede apreciar las bandadas de loros que pasan volando y “charlando” por sobre el camping. Por la noche hubo muchos mosquitos, lo que es recomendado no olvidarse el repelente.
Al día siguiente nos fuimos a conocer San Antonio Oeste. Por la tarde nuevamente se nubló y ahora se levantó mucho viento, lo que me obligó a sacar el sobretecho por miedo a que se volase.. Por la noche seguía el viento muy fuerte pero pese a todo, nos fuimos bien abrigados a caminar por el centro, ya que al día siguiente seguíamos camino.
Al día siguiente y después de almorzar en el camping, recomenzamos a andar los 260 kms que nos separaban de Puerto Madryn. Al mantener nublado el día, el viaje no se hizo caluroso. La ruta serpentea entre pequeñas ondulaciones del terreno con diferentes tonalidades de verdes. Pasamos por Sierra Grande y más hacia el sur, nos encontramos con un camino un poco maltratado con los muchos camiones que lo transitan e ingresamos en la provincia de Chubut. Paisaje muy monótono y con pocas cosas para destacar.
Al desviarnos para ingresar a Puerto Madryn, hay un mirador o punto panorámico desde donde no sólo se puede apreciar la belleza del color azul del agua del Golfo Nuevo, sino la ciudad desarrollándose recostada sobre sus orillas. Un lugar muy apropiado para sacar fotografías. Nos fuimos a la derecha de la bahía, para ir al Camping del ACA donde está el monumento al Indio.



El día siguiente nos recibió con sol y muy cálido. Nos fuimos a Turismo que se encuentra en el centro, y además de comprar algunos recuerdos, pudimos probar la famosa torta negra de la Patagonia (torta Galesa). Después de almorzar nos fuimos a conocer PUNTA LOMA donde hay una reserva de lobos marinos. El día se fue descomponiendo y se mantuvo fresco y ventoso.


El día siguiente nos recibiò soleado lo que nos decidió visitar la Península de Valdéz. A la izquierda de la entrada, está la Isla de los Pájaros y el Golfo San José. Más adelante (son 100 kms de Madryn) está una pequeña localidad: Puerto Pirámide. Tiene algunos balnearios hermosos. Ahí se pudo apreciar la mansedumbre del agua y su color azulado. Además tiene un declive poco pronunciado, por lo que se ingresa bastante y por lo cristalino de sus aguas, uno continúa viéndose los pies. Está rodeado de unos acantilados altísimos (dicen que unos 100 mts) por los cuales debe su nombre el lugar. Llegar hasta lo alto de alguno de ellos, permite tener una buena panorámica.




Al día siguiente por la tarde, nos fuimos a conocer Trelew y Rawson. Trelew es una ciudad bonita. Se la ve nueva y moderna, con edificios en altura. Seguimos viaje, cruzamos el río Chubut y llegamos a Rawson. Tiene muchas viviendas (de fin de semana) que corren paralela al mar. Su playa no es muy linda, ya que si bien no fuimos al agua, en la cercanía había mucho ripio en lugar de arena. El mar estaba muy picado. Tomamos mate y fuimos a recorrer el centro, que nos pareciò chato y antiguo. También los chicos visitaron un parque recreativo donde había un zoológico, con juegos y animales variados.
El domingo lo pasamos caminando por Madryn y despidiéndonos del lugar, ya que al día siguiente emprendíamos camino. Por ahora, Madryn nos ha resultado la ciudad más linda y pintoresca, de todas las que vimos. Hay que volver en invierno, para poder apreciar el espectáculo de la llegada de las ballenas.
Salimos de Madryn y tomamos la ruta 3 hacia el sur hasta llegar a tomar la ruta 25. Antes de seguir viaje, pasamos por Gaiman, localidad reconocida por su colonia galesa y la característica principal de su té y la torta negra. Sus casas y sus negocios, edificados al estilo galés. Seguimos viaje y podemos apreciar una particularidad: gracias al río Chubut, a la izquierda de la ruta es todo verde y con hermosas arboledas. En cambio, a la derecha se ve agreste y seca. Pasamos por Dolavon y la ruta ya se hace solitaria y agreste.
Después de andar, llegamos al ACA de Las Chapas, lugar en donde debemos hacer 12 kms de ripio (por lo menos cuando nosotros fuimos) para poder llegar al dique. Nuestro camino nos lleva a pasar por varios túneles construidos entre las sierras que se nos presentan espectaculares y el camino se presenta en bajada que luego tuvimos que subir… y por suerte aunque arrastrando el trailer, el auto no tuvo problemas.


El Dique Florentino Ameghino se nota como un oasis en el medio del desierto. Muchos árboles, sombras y camping, nos permite descansar y almorzar en el lugar.

NOTA MUY IMPORTANTE:
Tragedia del dique Florentino Ameghino
Se denomina, la tragedia del dique Florentino Ameghino al accidente ocurrido el 19 de septiembre de 2002, en el que nueve personas murieron y varios resultaron heridos, al desprenderse el puente el cual intentaban cruzar. El hecho ocurrió sobre el Río Chubut en el Dique Florentino Ameghino, provincia de Chubut, Argentina.
En el accidente, fallecieron ocho alumnos y la directora de la Escuela Nº 39 Fragata Libertad de la localidad de Libertad, Merlo, Provincia de Buenos Aires. Las víctimas correspondían a un contigente de profesores y alumnos de 5° y 7° grado, que invitados por la gobernación de la provincia, se encontraban en la Provincia del Chubut en un viaje de estudio.
El hecho ocurrió cuando cedió la pasarela ubicada sobre el Río Chubut, de unos 20 m de largo y 1 de ancho, a la que habían subido para sacarse una foto. Todos cayeron al agua. Casi toda la estructura quedó en el río, que una hora después dejaba ver su lecho: Se cerraron las compuertas de un dique para permitir el rescate y la búsqueda de los desaparecidos. El puente colgante había sido construido 45 años atrás, mientras se hacía el dique.
ESTE ES EL NUEVO PUENTE

Cuando retomamos seguimos por esa ruta solitaria y nos sorprende más adelante al pasar por el Alto de las Plumas un paisaje muy vistoso con terreno color rojizo. Ahí nos damos cuenta que ya pasaron las 16 hs y que nos faltan más de 400 kms para llegar a destino. Subidas y bajadas, curvas y más curvas con el trailer a cuestas, no nos permiten ir muy rápido.
Otro lugar muy vistoso, es el llamado Valle de los Mártires, rodeado de curvas que bordean el río Chubut (que en este lugar se lo ve manso y angosto). Así llegamos a Los Altares, otro bonito lugar cuyo aspecto se asemejan a farallones que similares a monumentos o altares. Paramos en el ACA por combustible. Más adelante nos encontramos con Paso de Indios, que es una pequeña localidad y después de Pampa de Agnia unos kilómetros más adelante, deja de ser la ruta 25 y tomamos la 62 hasta Tecka donde llegamos a las 21 hs. El camino desde aquí es la ruta 40 y sigue siendo de muchas curvas lo que hace muy lenta la marcha.
Para dar idea de la soledad de la ruta, cronometramos que yendo a 80 km/h teníamos que esperar entre 15 y 20 minutos para que se nos cruzase otro vehículo. Por lo que sugiero viajar de día y no detenerse tanto como nosotros, para poder llegar a Esquel de día, ya que cuando se ingresa en la precordillera y de noche, no se ve nada.. A las 23 recién llegábamos al camping Millalén de Esquel, cansados, deseosos de darnos un baño, dormir y descargar los nervios de los últimos kilómetros recorridos. (continuará).
NORBERTO, el de antes... el de siempre.



